Mario Vargas Llosa – Cartas a un joven novelista


El autor nada más empezar el libro nos advierte que «Éste no es un manual para aprender a escribir, algo que los verdaderos escritores aprenden por sí mismos. Es un ensayo sobre la manera como nacen y se escriben las novelas, según mi experiencia personal, que no tiene por qué ser idéntica ni siquiera parecida a la de otros novelistas

Mario Vargas Llosa dirige a todos aquellos que tienen la ilusión de llegar a ser escritores unas magníficas reflexiones en forma epistolar acerca del arte de narrar. Cómo comenzar a cristalizar esa vocación en obras literarias, por dónde empezar esa aventura, de dónde salen las historias que cuentan las novelas… son algunas de las preguntas a las que el Premio Nobel de Literatura da respuesta en este libro, que se convierte así en una lección magistral del oficio de escribidor.

«Detrás de esas aventuras ficticias que encienden la imaginación de los lectores y los conmueven, hay no solo intuición, fantasía, invención y una pizca de locura, sino también terquedad, disciplina, organización, estrategia, trampas y silencios, y una urdimbre compleja que levanta y sostiene en vilo la ficción

Este ensayo sobre el arte de novelar se divide en doce capítulos en los cuales el autor simula escribirle cartas a un joven escritor. En cada una de ellos, aborda un aspecto diferentes, pero en su gran mayoría nos descubre algún tipo de recurso literario de los cuales se valen los buenos novelistas para dotar a sus novelas de ese hechizo al que caemos rendidos los lectores.

Los apartados son los siguientes:

  • PARÁBOLA DE LA SOLITARIA. Nos explica de dónde surge la vocación de escritor según su experiencia. Concluye que deriva de la insatisfacción que produce la vida real y que nos lleva a crear una realidad ficticia, alternativa
  • CATOBLEPAS. ¿De dónde salen las historias que cuentan las novelas? De la experiencia vivida, existe siempre algo íntimo que se envuelve de fantasía y artesanía. Por tanto, en su opinión, el novelista se alimenta de sí mismo como el catoblepas, animal mítico que aparece en la novela La tentación de San Antonio, de Flaubert.
  • EL PODER DE LA PERSUASIÓN. Defiende que la coherencia entre lo que se cuenta y cómo se cuenta es lo que dota a las novelas de poder de persuasión, que es el elemento clave para conseguir hacernos vivir una mentira como si fuera una verdad imperecedera, hasta el extremo de convencernos de que el mundo es como ellos lo cuentan.
  • EL ESTILO. Nos invita a no copiar un estilo en particular, sino en preocuparnos de simplemente ser auténticos cuando expresemos nuestro relato, para así hacer sentir a los lectores que solo con esas palabras, frases y ritmos, puede ser contada nuestra historia. Además nos da un truquillo: escuchar lo que se escribe, para así perfeccionar la expresión y otorgarle la armonía que solo puede ser percibida si se pronuncia en voz alta el relato.
  • EL NARRADOR. EL ESPACIO. El narrador es el personaje más importante, que puede ser un narrador-personaje (yo), narrador-omnisciente (él) o narrador-ambiguo (tú). Cuanto más interesante es el relato, menos percibe el lector los cambios de narrador, síntoma de que el relato fluye. Una manera sutil de trasladamos del narrador-omnisciente al narrador-personaje es a través del uso de diálogos directos.
  • EL TIEMPO. Nos hace la distinción entre el tiempo cronológico (objetivo) y tiempo psicológico (subjetivo). Para novelar, se decanta por el tiempo psicológico: un tiempo propio, que se acelera y se ralentiza según el relato
  • EL NIVEL DE LA REALIDAD. Concluye que es clave que el novelista a través de su creatividad, se valga de la ficción para brindarnos una visión inédita, renovadora o desconocida de la vida.
  • LAS MUDAS Y EL SALTO CUALITATIVO. Una “muda” es una alteración que realiza el escritor de cualquiera de los aspectos anteriormente mencionados: espacio, tempo y de la realidad. Los cambios en el plano de la realidad son, según Vargas Llosa, los que ofrecen mayores posibilidades. A las mudas que transforman la naturaleza de la historia de forma radical, las denomina “saltos cualitativos”. Estos cambios que experimenta la narración pueden ser súbitos o deberse a la acumulación progresiva de hechos y tardar en llegar. A través de ellos podemos movernos desde una realidad cotidiana y hasta banal al mundo de la fantasía (extravagancia, irrealidad, simbolismo).
  • LA CAJA CHINA. Es un recurso que consiste en construir una historia principal y desde esta generar otra u otras historias derivadas, las cuales sirvan para incorporar misterio, ambigüedad y complejidad a la novela.
  • EL DATO ESCONDIDO. Consiste en omitir información relevante para el relato, de modo que se estimula la imaginación especulativa del lector, su curiosidad y expectativas
  • LOS VASOS COMUNICANTES. Sucesos entrelazados que crean una unidad y enriquecen lo narrado. Por ejemplo, pueden ser dos historias que nunca confluyen, pero que de alguna manera se complementan. Se pueden entrelazar también en el relato distintos espacios, tiempos o realidades.
  • A MANERA DE POSDATA. A modo de cierre, el autor nos invita a olvidar todo lo que nos a explicado, para que nos deshagamos de las estructuras y rigidez que dan las normas y que sencillamente nos pongamos a escribir.

«Querido amigo: estoy tratando de decirle que se olvide de todo lo que ha leído en mis cartas sobre la forma novelesca y de que se ponga a escribir novelas de una vez.»»

Si estáis interesados en leerlo, os dejo el link para que podáis comprar el libro. Yo siempre prefiero la opción de descargar en kindle, para ahorrar papel:

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